miércoles, 25 de mayo de 2016

Mi experiencia con:

¡Hey, dodecaedros! Como comentaba ayer en el posteo sobre mi vuelta al blog, tengo la Selectividad ahí al lado y estoy un poco saturada de tanto temario para estudiar (cosa que me pasa por zangana realmente, pero no es momento de ponerse tremendistas), así que he pensado: «¿Por qué no le dedicamos una reflexión a ello y vemos qué sale de ahí?», y para el Blog que me he venido rápidamente. 

En primer lugar, os hablaré un poquillo de mi experiencia en 2º de Bachillerato y después entraré en materia, pero para que os ubiquéis.

Cursé Bachillerato Artístico en uno de los dos únicos institutos que todavía tiene dicha rama vigente. Pese a muchísimos comentarios que me han hecho a lo largo de los dos años que duró, no es un curso fácil, partiendo de la base de que no todo el mundo sabe ni puede dibujar. Lejos de enseñarte, tan sólo potencian los conocimientos que ya has adquirido previamente. Puedes usarlo de vía de escape a la hora de elegir y huir de Ciencias o Letras, pero si no tienes dotes artísticas o no te gusta el Arte, realmente estás haciendo el idiota, ya que existen asignaturas de modalidad que son específicamente artísticas, así que puede que te hubiese salido más rentable elegir cualquiera de las otras ramas. Por otro lado, puede parecer que cursar asignaturas dedicadas enteramente al dibujo sea una infantilidad y algo que "está tirado", pero realmente no es así, qué va. Los profesores te exigen una máxima, una asistencia constante a clase y un mínimo de mimo a la hora de realizar tus trabajos y para creerme tan sólo tenéis que mirar mi boletín de la 1ª y 2ª evaluación, en las que esas tres exigencias están palpables en el par de "4" que obtuve en la asignatura el año pasado.
Ahora bien, dejando a un lado mi defensa proarte, diré que, 2º es un curso que puede pasar perfectamente si te organizas bien y eres constante; en mi caso, no tengo ninguna de esas cualidades: soy muy despistada, desorganizada y siempre me pillaba el toro con entregas o exámenes. Al final, y por una curiosa suerte que suele acudir a mí en todos los finales de curso, salí airosa de la situación y aprobé todas las materias a excepción de Inglés, mi cruz desde que soy estudiante. 

¿Qué sucedió al haber suspendido Inglés en mayo? ¡Oh, sorpresa! No pude presentarme a la Selectividad en Junio, ya que tuve que ir a recuperar (y lo hice). Para situarnos: terminé Bachillerato a mediados del 2015, más o menos, y por aquel entonces necesitaba una muy buena nota para poder acceder a Comunicación Audiovisual en la UPV de Gandía. Bien es cierto que hay una segunda convocatoria un mes después, en Julio, pero cabe destacar que las plazas en algunas universidades están muy solicitadas y en Julio no quedan ni las raspas para los más aletargados, por ello y, para seros un poco más sincera, por el acojone que me suponía enfrentarme a aquellos exámenes, me planteé o bien repetir el curso entero o bien matricularme en un FP y estudiar para el selectivo de este año (elegí la segunda opción).

Ahora bien, ahora hablaré de lmi experiencia actual, puesto que no quedan ni dos semanas para esos tres fatídicos días que tanto temo y que comentaré con propósito egoísta, ya que voy a intentar quitarle todo el hierro al asunto y descomponerla para poder verla como realmente es: un examen más (y si os sirve a alguno que estéis también a las puertas de realizarla, es todo un placer)

Selectividad es una prueba para la que nos han adiestrado desde que tenemos memoria, siempre nos han recalcado que de estas pruebas depende nuestro futuro y lo que seremos en la vida en unos pocos años después. Creo que una vez me libre del peso que supone llevar dos años repitiéndome los mismos conceptos, mismas preguntas, mismas respuestas y deje los apuntes a un lado, sentiré vergüenza de mí misma por haber pasado tanto tiempo en una montaña rusa de emociones: «Puedo con todo», «No puedo», «¿Por qué lo he aplazado todo hasta ahora? ¿Por qué no empecé a estudiar antes?», «Esto es pan comido... Un visto y no visto», «Voy a entrar en Estudios Hispánicos», «Dios mío, he engordado 4kg desde que empecé a estudiar y me atiborro a café» y así hasta no parar de dividir mi mente en dos campos que se contradicen todo el tiempo. Sé que el día 9, cuando abandone el último aula en la que me examine y dejé el Bachillerato atrás del todo, me sentiré muy orgullosa por haber llegado hasta allí, del esfuerzo que me ha supuesto estar horas y horas encerrada entre subrayadores, bolígrafos y papel, de haber repasado una y otra vez hasta la extenuación. 

Pero también sabré que mi futuro, por desgracia, está en manos de unos señores a los que no les van a importar ni mis circunstancias ni mi ilusión ni mis nervios ni mi esfuerzo. Nada. Tan sólo se limitarán a marcar los errores con un bolígrafo rojo, a enmarcarme en un número y a encasillarme en una de sus dos etiquetas: "Válida" o "No válida" y quizá sea eso lo que más nos aterra de la Selectividad, que a fin de cuentas no es más que otra palabra del diccionario, que alguien que tiene el poder de decirnos si servimos o no, pero que no nos conoce, nos encierre en una opinión que, personalmente, nos afecta.

En fin, creo que he divagado bastante y no es que haya sacado muchas cosas en claro. Tan sólo me apetecía desahogarme un poco y compartirlo, así que gracias a todos los que hayáis aguantado mi chaparrón sin necesidad alguna <3

 

2 comentarios:

  1. hola nenaa! te dejo aqui el comentario de que te acabo de nominar al Liebster Award, te dejo el enlace para que lo hagas! http://cadalibrounailusion.blogspot.com.es/2016/06/liebster-award.html

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  2. Hola guapa! Te doy toda la razón. Somos un simple código pegado en un sobre donde meten nuestro examen. Nos corrigen y nos encasillan en "aprobado" o "suspenso". No me parece nada justo el tema de las notas, porque puedes tener un mal día y el Selectividad te la juegas toda a una... En fin, lo importante es conseguir nuestros propósitos y sacar en conclusión cositas como las que has dicho tú.
    Mil gracias por compartir esto con nosotros, tus lectores. Un besazo enorme. PD: Me encanta cotillearte y leerte :3

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🚀 ¡Yiy, terrícola! Has aterrizado en una constelación dodecaédrica. En esta base interestelar nos nutrimos de palabras, así que no dudes en dejarnos tu opinión sobre nuestros servicios en esta especie de hoja de reclamaciones.

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