sábado, 17 de diciembre de 2016

'La sombra del viento', de Carlos Ruiz Zafón

Con motivo de la reciente publicación de 'El laberinto de los espíritus', el desenlace de la famosa tetralogía de Carlos Ruiz Zafón, Booket realizó un concurso en el que sorteaban tres packs con los tres libros anteriores a este último; resultó que, por obra de magia kármica, gané uno de esos packs (que estará a unos días de llegarme por correo). Por esta razón, y como buena zafoner, he decidido que ya era hora de traer una reseña de mi autor favorito al blog. 

Antes de comenzar, tengo que avisarte de algo: he empezado a cambiar mis métodos de realización de las reseñas, así que puede que veas que todo es un poco nuevo. ¡No te preocupes! La estética podrá variar, pero el contenido seguirá siendo el mismo (o al menos intentaré conservar la calidad de los posteos). ¡Disfruta de la lectura!



La sombra del viento • El Cementerio de los Libros Olvidados #1 • Planeta • 2001 • 569 páginas • 17,96€



Un amanecer de 1945, un muchacho es conducido por su padre a un misterioso lugar oculto en el corazón de la ciudad vieja: el Cementerio de los Libros Olvidados. Allí, Daniel Sempere encuentra un libro maldito que cambiará el rumbo de su vida y le arrastra a un laberinto de intrigas y secretos enterrados en el alma oscura de la ciudad. 'La Sombra del Viento' es un misterio literario ambientado  en la Barcelona de principios del siglo XX, desde los últimos esplendores del Modernismo hasta las tinieblas de la posguerra.  


Tras  'Marina' y 'El príncipe de la niebla', las expectativas que tenía con respecto a la literatura de Zafón estaban a un nivel muy alto. Sé que soy muy exigente con las lecturas, no es nada que me venga de nuevo, por lo que con este autor no iba a ser menos. Ambos libros mentados se caracterizan precisamente por su corta largaria ya que, no son microcuentos, pero su extensión no abarca más de doscientas páginas, por lo que aventurarse en una novela de casi seiscientas era, a grosso modo, un reto mental para mí: el libro tenía que atraparme lo suficiente como para llegar a los dos tercios de él. Quién lleva leyéndome desde el principio ya sabrá el resultado.

Partimos de una de las ideas más originales que, por aquel entonces, yo había tenido el gusto de leer. Una necrópolis literaria en los restos de un palacete oculto en la profundidad de las callejuelas de Barcelona. Imagíname (no tenía más de quince años y mi única pasión por aquel momento era devorar los libros que llegaban a mis manos) allí sentada, el libro abierto sobre el regazo y la emoción sacudiéndome por dentro al comprobar que alguien ya había escrito sobre mis deseos. Por un momento, deseé ser aquel niño con pesadillas. El Cementerio de los Libros Olvidados, que así responde el lugar del que os estoy hablando, no puede tener un nombre más literal, pues allí es donde algunas personas, siempre bajo el anonimato, depositan aquellos libros que se han ido omitiendo con el tiempo y, de ese modo, se preservan para aquellos que no desean que la literatura muera jamás.



A Daniel, nuestro protagonista, le está permitido coger el libro que prefiera y así, con esa breve descripción de aquel especial momento, es como se abren las puertas de la trama, así es como Daniel y tú, el lector, os embarcáis en una mágica, pero oscura, aventura; pues una lectora que se precie sabe que detrás de cada libro, hay una historia que se narra más allá de las páginas. Conforme éstas avanzan, descubrimos los misteriosos hechos que acontecen entorno a Julián Carax, un escritor de poco éxito que desapareció misteriosamente y que, además, es el autor del libro que posee nuestro protagonista, y que nos dará a conocer a personajes intermitentes como la familia Barcerló; así como también seremos participes del terror al presentarse ante Daniel la figura de un siniestro hombre de rasgos sofocados por el fuego. 

Pero la novela no trata solamente de un escritor en decadencia, por no decir que esa tan solo es la trama principal que te mantiene despierto a la hora de leerla, sino de la evolución moral del ser humano. De la evolución de Daniel, en este caso, quién a temprana edad se ve envuelto en la una enrevesada historia que le lleva a cruzarse en el camino de Carax así como de muchos de sus allegados. El cambio desde la dulce inociencia hacia la insoportable adolescencia, que aqueja en exceso y nos hace replentearnos el cariño que le hemos cogido a nuestro protagonista, en ocasiones algo estúpido. 

Pero creo que va siendo hora de hablar de cosas más divertidas, que para desentrañar un libro ya está su lectura y yo no quiero pasarme de la raya como reseñadora, así que comenzaré a hablarte de los personajes

Mi favorito, sin duda alguna, es el señor Fermín Romero de Torres, un sin techo que, en sus primeras apariciones, entabla una relación discontinua, pero profunda, con nuestro protagonista. A posteriori, y una de las cosas que me ha encantado, los Sempere le dan casa, trabajo y un sustento digno para recuperar la vida que la estigmática sociedad le había robado. A partir de este momento, Fermín se gana el derecho protagonistico, pues los momentos más divertidos, intensos y dignos de destacar son todos suyos. No tiene pelo alguno en la lengua, es incapaz de no protestar si cree que algo es injusto y es, por supuesto, el respaldo de Daniel, el detonante de que explore sus sentimientos y deje de temerlos. 

Este último, como ya he dicho ahí arriba, me genera cierta aversión en algunos fragmentos de la novela, pues aunque el espíritu infante y la ilusión con la que se embarca en la trama son dignos de mencionar, la realidad es que Daniel no tiene más de dieciocho años y está más hormonal que un león en celo. Todo gira entorno a su ombligo y si algo se le presenta como descabellado o no se ajusta a sus planes, manda todo a tomar por culo. Y eso no puede ser, hombre, que tu señor padre, más currante que nadie, se ha gastado el sueldo de un mes en comprarte la jodida pluma de Víctor Hugo, maldita sea, Daniel. Pero es precisamente por ese motivo por el que encuentro verosímil y bien perfilado a cada personaje, porque insoportables o no, reflejan una realidad ajustada a la etapa y el momento de cada persona. Daniel es como es porque tiene que ser así y, quizá, un detalle más adornado que otro hubiera fastidiado la esencia de la novela. Y eso sí que no.

Y esto puede aplicarse a los muchos personajes que hay a lo largo de la obra, todos tan bien definidos que, en el momento que aparecen, apenas existe diferencia con los protagonistas. De ahí que el peso en cada escrito de Zafón sea de éstos, convirtiéndose incluso en la trama. La aparición de todos y cada uno es relevante, desde la portera del sombrerero, pasando por la del villano más malo de todos, el Inspector Fumero (si te has leído el libro y le odias tanto como yo, manifiestate en los comentarios y le ponemos a caldo juntitos) y terminando con Bea, el personaje que menos me ha gustado de todos, pero eso ya lo explicaré en otro momento. Paciencia.

Otra de las grandes cosas que tiene este libro y de la que no se suele hablar en ninguna reseña: la importancia de la ambientación/adaptación, pues está escrita entorno a la vieja Barcelona, que tiene una relevancia intachable, por supuesto; pero también por la época, pues cronológicamente está situada en pleno Franquismo y por aquel entonces, ir gritando las libertades políticas a los cuatro vientos estaba penalizado con severos castigos, uno de ellos la muerte. Si hay algo que también he repetido aquí cada dos por tres es que no soy fan del género histórico y, sin embargo, todas las referencias a la Guerra Cívil y a la Segunda República han sido necesarias para entender el transfondo tanto de la historia como de los personajes. Aquí vuelvo a destacar que es la variedad de éstos y de sus opiniones las que otorgan carácter al libro

En síntesis, es la suma de todo esto (variedad, las pistas que se esconden en cada página, los personajes, los giros de la trama, las continuas referencias a la escritura y la literatura, el contexto histórico, etc.) es la que teje una telaraña perfecta que convierte la novela en una lectura ágil, rápida e incluso divertida. Y es evidente que, como todo, no es perfecta, pero sí muy recomendable para los amantes de la narrativa, sea cual sea su género predilecto. 

Eso sí, si me permites un consejo, nunca te fíes de las expectativas. Cógelas, machacalas contra un bordillo y ya, después, ponte a leer. Es la única forma de disfrutar verdaderamente de una lectura. 


Ya es más que suficiente por hoy, ¿no? Perdóname si me he enrrollado mucho, pero es que cuando cojo una reseña con ganas no hay nadie que me aparte del teclado. Ahora es tu turno, ¡cuéntame! ¿Te has leído esta novela? ¿Has leído alguna novela de Zafón? ¿Te he convencido para que lo hagas?
¡Nos leemos pronto!




 

7 comentarios:

  1. Hola! Yo la leí hace ya muchísimo tiempo y la verdad es que me gusto bastante.
    Un beso :)

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  2. Preciosa! La verdad es que hace años que no leo a Carlos Ruiz, aun que los libros que me leí me gustaron bastantes, y después de ver esta extensa explicación, la verdad es que veo que sigue teniendo buena pluma al escribir. Puede que me anime a leerlo mas adelante!
    Veo que has vuelto a coger el blog con ganas! mucho animo y a disfrutar! :) Besitos reina

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  3. ¡Muaaaaaajajajaja! Ay madre, qué feliz soy en estos malditos momentos, te lo prometo. ¿Pero cómo eres tan bonita? Lo digo por ciertas cositas; tu encabezado es una de ellas, que me parece la cosa más preciosa del mundo. Por no hablar del diseño general del blog, que es muuuuy tú. Y otra cosa es el comentario que me has dejado en el blog, que por Dios, qué maravilla!!! Me alegras la vida y me animas a seguir con el blog, de verdad.

    Respecto al sorteo que ganaste ya sabes lo que opino y estoy ultra contenta de que los vayas a recibir. Espero que los disfrutes mucho y que me pases una foto, que me haría mucha ilusión verlos, jo. Además, el diseño que has elegido para la reseña me ha encantado, añado también que el contenido me ha parecido igual de bueno que siempre, así que tranquila, que te ha quedado todo maravilloso.

    Obviamente sé lo mucho que te gustó este libro y lo mucho que lo disfrutaste, que los otros fueron cortitos y buenos, pero este intenso y tu favorito (si no recuerdo mal, que me lo dijiste). No podrías haber expresado mejor todos los temas que en este se trata, con un cuidado y un amor que demuestras hacia este libro que se palpa en la entrada totalmente. Ya sabes perfectamente lo que opino respecto a él, por lo que te ahorro el sermón y te digo que estoy muy orgullosa de ti, porque esta entrada es excelente, como todas las que haces, pero esta tiene un toque especial que me hace ver lo mucho que te gusta Zafón. Una entrada para enmarcar, vamos.

    No te has enrollado para nada, al menos de más, porque se nota que has escrito con mucha ilusión y que le has echado tus horas y eso hay que valorarlo. Se me ha pasado la entrada como si de mi canción favorita se tratase y bueno, de Zafón sabes que los he leído todos menos el último que ha sacado, que ando esperando que me llegue. Estoy segura de que a más de una persona habrás convencido para que lo lea.

    Un beso enorme reina! ♥

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  4. ¡Hola! Primero decirte que me ha encantado la reseña, ya que además, este es uno de mis libros favoritos. Yo también odié al inspector Fumero jajaja Estoy pendiente de los libros restantes de la tetralogía y espero que sigan en esta línea.
    Un besoo,
    Alicia

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  5. Uf ya me llamaba la atención el libro pero con la reseña más. Había leído alguna pero no eran tan completas como esta, solo se dedicaban a idolatrar a zafon pero sin decir nada de la historia. Sigo a tu blog, te dejo el mío por si te quieres subscribir , se llama CULTURA A QUEMARROPA https://culturaaquemarropa.blogspot.com.es un abrazo

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🚀 ¡Yiy, terrícola! Has aterrizado en una constelación dodecaédrica. En esta base interestelar nos nutrimos de palabras, así que no dudes en dejarnos tu opinión sobre nuestros servicios en esta especie de hoja de reclamaciones.

Nos haría muy feliz saber tu opinión con respecto a nuestras instalaciones y parajes de aventura. ¡Un abrazo galáctico!